El Comercio Justo en España facturó 26 millones de euros en 2011, un 16’8% más que el año anterior

Los canales de venta continúan ampliándose y diversificándose

26 septiembre 2012- En 2011 la facturación de productos de Comercio Justo en nuestro país ascendió a 26 millones de euros, lo que supone un 16,8% más que el año anterior. Este es el principal dato del informe “El Comercio Justo en España 2011. Comercio y Desarrollo” presentado esta mañana,  que recoge las cifras globales del sector. La publicación ha sido elaborada por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo con la aportación de los datos de venta de Fairtrade España. Ha contado con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

La alimentación continúa siendo el motor de este sistema comercial alternativo ya que representa el 88% de las ventas, y refleja una subida del 27% durante el último año. “El café se mantiene como el producto estrella: está detrás de la mitad de las compras ya sea en grano, molido, máquinas de vending o tazas de café en hostelería” ha explicado Juan José Martínez, vicepresidente de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo. Le siguen los dulces, es decir productos elaborados con cacao o azúcar de Comercio Justo. “Sabemos que para los pequeños productores de cacao y caña de azúcar este crecimiento es muy relevante. Seguimos comprometidos a abrir mercado y apoyar el crecimiento de las ventas” ha comentado Pablo Cabrera, director de Fairtrade España.

Las artesanías han descendido un 16%. Actualmente representan una décima parte de los ingresos del sector. En este grupo, los artículos textiles (ropa y hogar) son los únicos que han registrado un aumento.“Lamentablemente tenemos que reconocer que hoy se vende menos artesanía de Comercio Justo que hace 10 años, lo que nos preocupa porque detrás de esta cifra hay muchos hombres y mujeres de América Latina, África y Asia que realizan esta actividad para sobrevivir”, ha declarado J. Martínez.

El informe confirma que esta alternativa comercial es cada vez más plural y compleja. Las tiendas de Comercio Justo y otros minoristas (herbolarios, establecimientos ecológicos…), que hasta hace pocos años eran los canales de venta mayoritarios, han descendido su facturación en un 10% respecto al año pasado. Sin embargo las compras en nuevos espacios como supermercados, vending y cadenas de hostelería aumentaron en torno a un 40%.

De esta manera, en 2011 se consolida la tendencia iniciada en 2009, momento en que creció significativamente la comercialización de productos de Comercio Justo en dichos establecimientos. Estos canales de venta, hasta ese momento poco explotados, aprovechan una demanda potencial y emergente de los consumidores. Así España se acerca más al modelo europeo, donde la mayor parte de estos artículos se distribuye en grandes superficies y cadenas de hostelería.

La crisis está afectando especialmente a las organizaciones y tiendas de Comercio Justo que han visto cómo su facturación descendía un 28% desde 2008. “Al impacto de la crisis en el pequeño  comercio en general se une la bajada en artesanía, artículos que casi únicamente distribuyen nuestras organizaciones”, ha explicado Gonzalo Donaire, responsable de Estudios de CECJ. “Pese a ello, las organizaciones importadoras y  tiendas de la CECJ continuaremos apostando por la artesanía ya que es parte de nuestro compromiso con los productores del Sur”, ha añadido J. Martínez.

Dentro del sector del Comercio Justo, la facturación de los productos certificados bajo el sello Fairtrade aumentó un 39% respecto al año anterior, continuando su ascenso pese a la crisis. De hecho desde 2008 sus ventas se han multiplicado casi por 4.

Pese a que desde el año 2000 las ventas de Comercio Justo en España se han cuadruplicado, nuestro país se sitúa aún lejos de la media europea. El gasto medio por habitante en 2011 fue de 0,55 euros, unas diez veces menor que en el resto del continente o en países como Francia o Alemania y muy lejano de los niveles de Suiza (29 euros por habitante y año) o Reino Unido (24 euros).

Los productos de Comercio Justo que compramos en España son elaborados por unas 200 organizaciones de más de 40 países. La mayoría de ellas son cooperativas, y en menor medida, uniones de cooperativas o empresas de carácter social.

El Comercio Justo es una alternativa comercial que no solo se basa en criterios económicos sino que también tiene en cuenta los aspectos sociales y medioambientales. Su finalidad es lograr el desarrollo de pueblos desfavorecidos a través de un salario adecuado a los productores y unas condiciones de trabajo dignas e igualitarias para trabajadores y trabajadoras. En él no existe explotación laboral infantil y los productos se elaboran sin perjudicar el entorno natural.

Reflexiones sobre comercio internacional y sus implicaciones en el desarrollo

El prólogo del informe ha sido redactado por el economista Arcadi Oliveres quien repasa las características que definen el comercio internacional actual y que resultan profundamente injustas para los sectores y países más vulnerables. Ante ello, el autor destaca el Comercio Justo como alternativa y como la puerta de entrada hacia otras formas de entender la economía centradas en las personas y el medioambiente.

Además el estudio incluye un análisis sobre el comportamiento de los consumidores responsables, elaborado por el grupo de investigación Empresas y Sostenibilidad E-SOST de la Universidad Pontificia de Comillas.

La segunda parte de la publicación analiza la relación entre comercio y desarrollo, en dos capítulos. El primero contiene tres artículos de las autoras Bibiana Medialdea, profesora de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid (¿Qué comercio para qué desarrollo?), Kattya Cascante, politóloga de Fundación Alternativas, (¿Quién gobierna la globalización comercial?) y Berta Iglesias, de la red Quién debe a quién (Comercio internacional, deuda externa y dependencia económica).

El segundo capítulo incluye dos textos que ponen de relieve ejemplos de injusticias comerciales, firmados por Tom Kuchard, de Ecologistas en Acción, (Libre comercio y proteccionismo: impactos del doble rasero comercial) y J. Moisés Martín Carretero, economista (Coherencia entre políticas comerciales y de desarrollo: una agenda integral urgente y necesaria).

Para finalizar, se incluyen dos análisis de los impactos positivos del Comercio Justo, escritos por Juan José Martínez, de Intermón Oxfam (El Comercio Justo como alternativa global: un recorrido a través de cuatro ondas) y Gonzalo Donaire, responsable de estudios de CECJ (Los impactos del Comercio Justo en el Sur).

+++ FIN+++
La Coordinadora Estatal de Comercio Justo (CECJ) es la plataforma española que agrupa a 30 organizaciones vinculadas al Comercio Justo. Su trabajo se centra en potenciar este sistema comercial alternativo y dar servicio a las entidades miembro. Forma parte de la Organización Mundial del Comercio Justo.+++++
Fairtrade España otorga a entidades y empresas en España la licencia de usar el sello Fairtrade como garantía de Comercio Justo en los productos que cumplen con los estándares internacionales de Comercio Justo establecidos por Fairtrade International. Fomenta el lanzamiento y la oferta productos de Comercio Justo.

Vía

Auge del comercio justo en Alemania

La demanda de productos del comercio justo aumenta desde hace años. Millones de campesinos de América Latina se benefician del boom, pero la fluctuación en los precios de las materias primas hace peligrar el éxito.

Desde el 14 hasta el 28 de septiembre se lleva a cabo en Alemania la “Semana del comercio justo”, con diversos eventos acerca de un consumo sostenible y condiciones de producción más equitativas en todo el mundo. Muchos alemanes prefieren, desde hace ya bastante tiempo, adquirir comestibles y otros bienes de consumo provenientes del comercio justo aunque tengan que pagar por ellos uno o dos euros más. Café, té, bananas, arroz, vino, vestimenta y hasta flores certificadas llenan los armarios de muchos supermercados alemanes.

“Tenemos asesores en más de 60 países del mundo que ayudan a que se produzca este cambio, además de una red de auditores que controlan que se respeten los estándares del comercio justo”, explica Claudia Brück, de TransFair, a Deutsche Welle. En 2011, en Alemania se gastaron 477 millones de euros en productos del comercio justo, un 16 por ciento más que en 2010.

Entre otros, se vigila que se respeten los precios mínimos garantizados para los productores, y gratificaciones por mantener estándares ecológicos y sociales, por respetar la sostenibilidad y por un cultivo que tenga en cuenta al ecosistema, así como por el rechazo absoluto del trabajo infantil, dice Claudia Brück. Los estándares son desarrollados por Fairtrade Labelling Organizations International (FLO), una asociación de iniciativas de certificación para el comercio justo. Cerca de 1,2 millones de campesinos se benefician en todo el mundo de sus ventajas. Si a ellos se les suman los miembros de sus familias, la cifra asciende a unos seis millones de personas, señala el Foro Alemán para el Comercio Justo.

En Alemania, el precio es clave

Los productos del comercio justo son distribuidos en Alemania, en su mayoría, a través de las más de 800 tiendas llamadas “Eine Welt Laden”, que ofrecen exclusivamente artículos comestibles, textiles y artesanales de los países del hemisferio sur. Pero también lo hacen los supermercados convencionales. Los que se mejor se venden son el chocolate, el café y el té, subraya Peter Haferkamp, director del grupo empresario Tengelmann.

Sin embargo, a nivel europeo, Alemania es todavía un país en vías de desarrollo en cuanto al comercio justo. Mientras en Suiza casi la mitad de las bananas provienen de cultivos certificados, la participación en el mercado alemán de esos artículos es de menos de un uno por ciento. Y solo un dos por ciento del café proviene de la producción equitativa, mientras que en Gran Bretaña esa proporción es diez veces más alta. “Alemania es un mercado focalizado en los precios. Gastamos solo un 11 por ciento de nuestros ingresos en comestibles, y los consumidores están obsesionados con los precios bajos”, afirma Claudia Brück, de TransFair. Para Peter Haferkamp, de Tengelmann, la presencia de los productos equitativos seguirá creciendo, pero siempre será un nicho de mercado.

La especulación amenaza a las cooperativas

Una de las mayores preocupaciones de las organizaciones de comercio justo son las fuertes fluctuaciones de precios en el mercado mundial en lapsos cada vez más cortos. “El abaratamiento extremo de los precios siempre es un problema, ya que la diferencia entre un producto convencional y uno del comercio justo parece demasiado grande”, dice Claudia Brück.

Pero los precios altos son también una dificultad para las cooperativas. Cuando los precios reales suben, los campesinos registran ingresos más altos por sus productos. “Pero, a menudo son las cotizaciones en bolsa las que ascienden, y eso es difícil, ya que ese dinero no llega a los productores. La otra cara de la moneda del alza de precios es que también aumentan los costos de producción”, explica. Por eso, el Foro Alemán por el Comercio Justo se esfuerza por lograr una mayor y más estable regulación de los mercados de materias primar a fin de evitar fluctuaciones de precio extremas.

Autora: Mirjam Gehrke/ Cristina Papaleo

Editor: Emilia Rojas

Vía: dw.de

“para los productores, con los productores”.

Informe Anual FairTrade FLO 2011-12

Los agricultores y trabajadores están en el centro del trabajo en el Comercio Justo, lo que se refleja en este informe compartido por Fairtrade Labelling Organizations International. Los productores FLO invirtieron en 2011 unos 65 millones de euros del dinero de la Prima Fairtrade en sus negocios y comunidades. Participando activamente en el establecimiento de normas dentro del sistema Fairtrade global.

El Comercio Justo es un agente de cambio. Promueve una nueva forma de hacer negocios sustentables; con productores más informados, concientes y responsables, en un espacio donde se realizan negocios de manera más transparente y responsable, basados en la demanda de consumidores que compran de manera conciente. Funciona porque todos ganamos, involucrandonos de forma directa en todo el sistema en su conjunto y participando activamente en la decisión de realizar este cambio.

Fair Trade USA 2011 Almanac

Fair Trade USA (FTUSA) publicó su guía anual de estadísticas 2011 para el mercado de productos con certificación de Comercio Justo (FTC) en Estados Unidos. La certificación de FTC fue el sistema de reconocimiento más utilizado con alrededor del 90% de todos los productos de comercio justo que se venden en los EE.UU. en 2011, sus estadísticas cuentan una parte importante de la historia del Comercio Justo en llos mercados del norte.

Los pagos de primas comunitarias de desarrollo por las importaciones de Estados Unidos alcanzaron un nuevo récord de USD 22 millones en 2010, con un aumento del 50% respecto del año anterior. El 77% del total provino de las ventas de café.

El número de organizaciones de productores que no exportan se ha incrementado un 17%.

Las importaciones de la FTC para varias categorías de alimentos mostró un alto crecimiento en 2010: Cacao (156%), plátanos (40%), café (32%), azúcar (31%), té (21%). Las importaciones de vainilla y especias (2%) y flores (0%) fueron aproximadamente los mismos. Las importaciones de miel (-64%), vino (-43%) y arroz / quinua (-26%), disminuyeron.

Más de 11.000 productos certificados de comercio justo están ahora disponibles en más de 60.000 locales minoristas en Estados Unidos. Nuevos productos FTC disponibles en 2011 eran los pepinos, pimientos, y prendas de vestir / ropa de cama.